No quisiera morir sin leer, en su propia lengua, gracias a Gutenberg, algo de Goethe, Günter Grass, Bertold Brech, Rilke, Thomas Mann, Michael Ende, Nietzche, Kant o Schiller, a quien tanta vida dio Beethoven...
¡La lengua de Angela Merkel me llama!
viernes, 20 de enero de 2012
martes, 17 de enero de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
