viernes, 19 de marzo de 2010

Reflexiones

Nada mejor que recordar la ópera Thais de Massenet. En esta obra, Thais, una cortesana alejandrina de vida licenciosa es redimida por un monje cenobita, Atanael, que le hace reflexionar sobre su vida, la vejez y la muerte, y la exhorta a ingresar en un monasterio. Thais medita e ingresa en el convento.

Éste es el momento del conocidísimo fragmento de la "Meditación de Thais":



A los veinte días (¡20 días!), cuando el cenobita volvió al convento porque soñó que Thais se estaba muriendo y no podía olvidarla, se encontró con una Thais moribunda que le dio las gracias por haberla salvado.

¿Acaso Atanael se estaba dando vuenta de que no había actuado correctamente?
Atanael le dijo palabras de amor, a pesar de sus creencias, al verla moribunda. ¿Acaso se dio cuenta de que la vida en el convento, tan virtuosa a sus ojos, no había sido lo más apropiado para ella?
¿Acaso se sintió culpable de la pronta muerte de Santa Thais de Alejandría, como ya la llamaban sus monjas?

Muy santa y muy buena, pero mártir de quienes la iban a salvar.
El pez fuera del agua muere.
¿Qué pensáis vosotr@s?

2 comentarios:

Erato dijo...

Una historia preciosa, preciosa nusa. Conmueve y tú más. Abrazos

Nusa dijo...

¡Erato, linda, bienvenida! ¡Qué alegría verte! Y, si a eso le sumamos que me dices lindezas, por favor, ven más y expláyate.

Besos :)